Valle de Bravo, Méx.- Durante el séptimo día de festival en esta localidad, la Orquesta a Fuego Lento, de Medellín, Colombia, mostró su pasión por el tango y su interpretación desde la música sinfónica y de Cámara.
Posteriormente, en La Velaria se presentó la agrupación de danza contemporánea Árbol de Ginkgo que, bajo la dirección de Héctor Hugo García Sandoval, montó su espectáculo “Verano invencible y el llamado”.
Al ritmo de Carmina Burana, de Carl Orff, y de la Novena Sinfonía de Beethoven o Himno a la Alegría, ejecutaron movimientos sutiles, trazos muy bien coordinados, además de dar muestra de su interacción sensible con el cuerpo.
Más tarde, subió al escenario el grupo Chorizzo Blues, banda originaria de Toluca, que expresa una visión crítica de la sociedad. Con el título “La expresión musical del sentir pulular”, compartieron algunas de sus piezas originales como Clase media dónde estás, Cuentos de Blues, Montado en un blues, Hombre de blues, Blues nocturno y Tu indiferencia.
Por la noche se pudo rockear con La Lupita, grupo de rock mexicano, que fusiona los ritmos del funk, hard rock, música folclórica mexicana y el pop; al cumplir 30 años de trayectoria lo celebró con su primer concierto presencial ante el público vallesano.
“El Festival es alucinante, para la Lupita es un honor que nos hayan convocado porque es muestra de que la música une a la gente”, dijeron en entrevista.
Además, compartieron que es una grata experiencia comenzar su gira en este Pueblo Mágico y en presencia de un gran público que fluyó en el concierto, bailando, cantando, brindando y aplaudiendo el regreso de esta agrupación que forma parte de la historia musical de nuestro país.
Compartieron canciones de sus producciones discográficas Tormenta y Maldito amor, tales como Llévame, Maldito Amor, Funeral del Payaso, Banda Borracha, Arrójame, Ja ja ja y Contrabando traición, entre otras.

