Cien años de historia y tradición

Chimalhuacán, Méx.- Entre historia, tradición y orgullo, se llevó a cabo la ceremonia por los primeros cien años de la elaboración de máscaras de cera en esta localidad; herencia artesanal que ha dado identidad al carnaval y que permanece viva gracias al legado de familias.

La alcaldesa, Xóchitl Flores Jiménez, destacó que hablar de la máscara de cera significa hablar del corazón de Chimalhuacán, porque cada pieza refleja horas de trabajo, paciencia y el legado de familias que han transmitido esta tradición de generación en generación.

Las máscaras representan uno de los símbolos más emblemáticos del municipio. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando surgieron como una forma de ocultar el rostro de los danzantes y, con el paso del tiempo, se transformaron en parte esencial de la identidad cultural de Chimalhuacán.

El maestro mascarero, Adalberto Eraclio Valverde, expresó que, a lo largo de cinco generaciones, su familia ha conservado este legado junto con la evolución de la máscara. Esta tradición inició formalmente en 1926 con el trabajo de su bisabuelo, Cándido Valverde García; continuó con su abuelo, Erasmo Valverde Buendía, y posteriormente con su padre, Francisco Valverde Jiménez.

El conocimiento sobre el manejo de la cera de abeja permitió la creación de las primeras máscaras que hoy distinguen al carnaval a nivel regional y nacional.

La alcaldesa entregó reconocimientos a los maestros bordadores Jesús Buendía Reynoso y Marlen Pérez Valverde por haber sido galardonados en el certamen de la Copa de Arte Popular Banamex.

También se presentó el libro “El Rostro de la Cultura de Chimalhuacán”,.

También se llevó a cabo la develación de una escultura de cantera en forma de máscara elaborada por el maestro Joel Arrieta Arrieta, así como la presentación de una placa conmemorativa.

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