Tepotzotlán, Méx.- Tepotzotlán, nombrado Pueblo Mágico en 2002, cuenta con un gran legado cultural, variedad de actividades de turismo de aventura para entrar en contacto con la naturaleza, espacios que evocan la época virreinal, además de una gastronomía tradicional única y la belleza arquitectónica ancestral de los Arcos del Sitio.
Este municipio permite a los visitantes conocer el Museo Nacional del Virreinato, que exhibe colecciones permanentes de Artes y oficios de la Nueva España y Monjas coronadas, la vida conventual y colecciones temporales. Este inmueble fue declarado monumento nacional en 1963 por el INAH.
Otro de los recintos que presume un hermoso estilo barroco, es la Parroquia de San Pedro, templo que está clasificado como uno de los 10 con arquitectura maravillosa dentro del Estado de México.
Como parte de la variedad en lo que a aventura se refiere, este municipio cuenta con la Presa de la Concepción, lugar ideal que forma parte del Parque Estatal Sierra de Tepotzotlán, que cuenta con un muelle de contemplación, asadores, juegos infantiles y alberca.
También en este espacio se puede disfrutar de la naturaleza, ofrece actividades como senderismo, campismo, caminatas, cabalgatas y ciclismo de montaña, además de explorar el bosque y contemplar la fauna y flora de la región.
Los Arcos del Sitio es considerado el acueducto más alto de América Latina y 43 de sus arcos forman parte de un parque ecoturístico donde se puede practicar senderismo y bicicleta de montaña; cuenta con un circuito de tirolesas y puentes colgantes, alberca, palapa, asadores, renta de caballos, estacionamiento, zona para acampar, viveros, bellos miradores y locales de antojitos mexicanos.
Para degustar y aprender se encuentra San Manuel de los Magueyes, lugar donde se cultiva maguey para obtener el pulque y sus derivados, también se elaboran artesanías a partir de la penca recolectada y ofrece una variedad de platillos prehispánicos.
Los visitantes no pueden dejar de visitar la Plazuela Tepotzotlán, lugar que reúne una gran cantidad de artesanos para vender sus piezas hechas por manos 100 por ciento mexiquenses, además de ricos platillos y bebidas típicas de la gastronomía mexicana.

